Siete son las notas musicales, los colores del arcoíris, los días de la semana, los pecados mortales y virtudes cardinales,… y es a siete grados centígrados (de perfección), que se encuentra el punto óptimo para servir el Champagne……

De la misma forma que no todo lo que brilla es oro, no todo vino con burbujas es Champagne. Tan solo los vinos elaborados en Champagne, una región al este de Paris, y elaborados con el método champenoise, pueden y deben llamarse Champagne. El resto de los vinos con burbujas dependiendo de su origen son Cava (España), Prosecco (Italia), Seckt (Alemania) o simplemente espumantes.

Tres son las cepas empleadas para la elaboración de la gran mayoría del Champagne: Pinot Noir, Pinot Meunier y Chardonnay, siendo las dos primeras variedades tintas y la tercera blanca. A su vez, existen los Champagnes menos comunes como el Blanc de blanc, elaborado con Chardonnay y el Blanc de noir sólo elaborado con Pinot Noir.

Convertir el vino quieto en vino espumante requiere la introducción de CO2. El CO2 es el subproducto natural cuando las levaduras añadidas al vino, convierten el azúcar en alcohol durante la segunda fermentación. A su vez, existen dos formas para lograr esta burbujeante presea. El método champeñoise supone que la segunda fermentación del vino se realice dentro de la misma botella que sale a la venta, mientras que el proceso Charmat, por el inventor del proceso Eugene Charmat, implica realizarla en grandes tanques presurizados. Esta diferencia en la obtención de las burbujas supone economías de escala entre los dos tipos de elaboración. Por ende la diferencia en precio entre el Champagne y el relativamente menos costoso espumante. La diferencia en precio se refleja  por participación en el mercado. De hecho, en el año pasado tan solo 35,824 botellas fueron importadas a Colombia, mientras que el volumen  de espúmate fue cuatro veces mayor.

Tras la obtención de las burbujas, al Champagne se le agrega una solución endulzante (llamada dosage) para ajustar el sabor del vino. La cantidad de azúcar empleada varía según el tipo de Champagne deseado y esta determinará el nivel de dulzura. Brut Nature, Extra Brut, Brut, Extra Sec, Sec, Demi-Sec, Doux son las clasificaciones de dulzura, desde el más seco al de mayor concentración de azúcar.

El Champagne está ligado a las grandes celebraciones, y con justa razón. Sin embargo, Madame Lily Bollinger, viuda del gran bodeguero Jacques Bollinger, cuyo apellido sirve de marca para una de las casas más grandes de Champagne, al preguntarle cuando bebía Champagne contestó: “Solo tomo Champagne cuando estoy feliz o cuando estoy triste. A veces tomo cuando estoy sola. Cuando tengo visita lo considero obligatorio. Juego con el si no tengo hambre y lo tomo si la tengo. En otras ocasiones nunca lo pruebo, a menos que tenga sed.”

Nota: Estos son siete tipos de tamaños de botellas de Champagne, todos con nombres de reyes del antiguo testamento:

  • El magnum: 1,5 L (2 botellas)
  • El jeroboam: 3 L (4 botellas)
  • El réhoboam: 4,5 L (6 botellas)
  • El mathusalem,: 6 L (8 botellas)
  • El salmanazar: 9 L (12 botellas)
  • El balthazar: 12 L (16 botellas)
  • El nabuchodonosor: 15 L (20 botellas)
Sybarite
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