Tras su espectacular descenso de 47 metros por la cascada Big Banana y después de la primera parte de su aventura Chasing Waterfalls (Persiguiendo Cascadas) en Veracruz, Rafa Ortiz y su kayak se embarcaron en otra expedición desafiante en su país nativo, México, donde la segunda parte de Red Bull Chasing Waterfalls llevó al valeroso atleta a explorar la junglas y ríos tan únicos de su país, en busca de nuevas emociones
CHIAPAS (México) – Ha remado por los ríos más increíbles del planeta, ya sea en África, India, Japón, Nueva Zelanda o los Estados Unidos, y tiene el récord mundial de caída en kayak por una cascada, en este caso la de Palouse, en los EE. UU. A los 26 años de edad, a Rafa Ortiz se le considera como uno de los mejores kayakistas del mundo, y esta vez este mexicano hambriento por superarse ha completado un nuevo e interesante proyecto.

Su búsqueda en 2014 de nuevos desafíos y nuevas cascadas ha llevado al joven mexicano a sur de su país. Con inicio en el estado de Chiapas, uno de los mejores destinos para los kayakistas extremos que se caracteriza por sus largos y abundantes ríos, Rafa exploró la jungla de Lacandona durante cuatro días, en la cuenca del río Usumacinta, considerado el río más extenso entre Guatemala y México. Con un telón de fondón natural realmente espectacular, nuestro protagonista encontró un río en el que nunca antes había estado: el Lancaja.
Tras su expedición a la jungla, Rafa continuó su viaje a las cataratas de Agua Azul. Por culpa de las fuertes lluvias de los últimos meses, el mexicano esperaba encontrar niveles de agua muy altos, algo que no se puede predecir con exactitud, si eres un kayakista, hasta que no llegas al lugar. Pero doña Suerte sonrió a Rafa, quién se encontró conquistando las aguas turquesas de las cataratas de Bolón Ajaw, tras negociar con seguidores armados del Movimiento Zapatista el acceso a la zona.
Muy pocos kayakistas han completado cinco caídas en cataratas o cascadas una tras otras sin parar, pero Rafa parecía sentirse como en un parque de atracciones. Esa fue la tercera vez que Rafa estaba en esa zona, con unas cascadas enormes de diferentes niveles de dificultad y alturas de entre 10 y 15 metros. El experimentado remador tuvo que estudiar sus trayectorias con detenimiento antes de caer por las cinco cascadas y acabar la segunda expedición Red Bull Chasing Waterfalls.
“Ha sido una experiencia única: una semana de viaje por Chiapas, en una jungla y completamente aislado de toda civilización. Ahora, he finalizado este capítulo y guardaré todos estos recuerdos para mis próximas aventuras”, aseguró Rafa, a su vuelta a Ciudad de México, donde también manifestó que ya está planeando su próximo viaje a los lugares más impresionantes del planeta.

Sybarite
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