Cada año durante la época de invierno, cientos de hombres japoneses participan de los “Hadaka Matsuri” o festivales desnudos, durante los cuales cubriendo sus partes íntimas solamente, exponen sus cuerpos al frío invernal en un ritual de purificación.

No es sorpresa que en Japón, un país de alta tecnología y moda, existan estos tipos de festivales donde los hombres visten solo ropa interior tradicional llamada “fudonshi”. No olviden que el deporte nacional japonés es el “Sumo”, una lucha entre dos hombres corpulentos semidesnudos.

Los “Hadaka Matsuri” son tradiciones de la religión shintoista que datan de más de 1,200 años como rituales de purificación durante el año lunar. El más famoso de todos estos festivales es el celebrado en el Santuario de Konomiya, en la ciudad de Inazawa, cerca de Nagoya, en la prefectura de Aichi.
Aquí, un hombre es escogido dentro de una muchedumbre para ser el “shin otoko” el cual es sometido a un aislamiento por 3 días dentro del santuario, sin nada de alimentos, excepto una especie de pasta de arroz y agua.

El “shin otoko” es rapado de todo el pelo del cuerpo (aunque se le permite conservar sus cejas), y se presenta con una torta de arroz de 4 toneladas llamada “mochi”, antes de ser lanzada a la muchedumbre que espera afuera. La multitud intenta tocarlo para atraer la buena fortuna. La suerte que le depara al “shin otoko” no creo que sea algo envidiable, ya que termina inevitablemente contusionado y estropeado por los cientos de hombres que intentan tocarlo.

Otros festivales desnudos en Japón tienen sacerdotes que lanzan un par de palillos de madera desde una ventana, y quienquiera que consiga uno de ellos podrá comer un tazón lleno de arroz con el cual recibirá todo un año de bendiciones y buena suerte.

Volviendo al festival de Konomiya, la muchedumbre de casi 10.000 hombres desnudos comienza agruparse desde la madrugada aguantando el frío de invierno, haciendo carreras, saltos y bebiendo “sake” caliente. Algunos llevan bambúes largos con nombres y mensajes alusivos. Muchos de estos participantes tienen 23 y 42 años de edad, como parte de un ritual para descargarse de sus males y pecados, ya que estas edades son consideradas desafortunadas en Japón.
Todos estos hombres tienen que contender con una contingencia de escoltas que lanza frenéticamente jarrones de agua helada a la multitud para proteger al este pobre hombre “shin otoko”. Ellos creen que tocando al “shin otoko” pueden liberarse de los males y pecados y transmitírselos a él.

Los “Hadaka Matsuri” son realmente violentos y muchos participantes resultan contusionados y heridos. Sin embargo, ir a verlos (sin participar) es una experiencia maravillosa.

Sybarite
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